Guía de Split, de palacio romano a ciudad croata de moda

Para los amantes de la historia y de la arqueología es la Spalatum de los romanos, creada a partir del gigantesco palacio construido por el emperador Diocleciano en el siglo III. Para los nostálgicos del mejor baloncesto yugoslavo de los ochenta es la ciudad del equipo de la Jugoplastika de Toni Kukoč, Velimir Perasović y Duško Ivanović (el primero jugó en los Chicago Bulls junto a Michael Jordan y los otros dos han entrenado a equipos españoles). Para los seguidores de Juego de Tronos es donde Daenerys encierra en unas mazmorras, precisamente en los sótanos del conservado palacio romano, a los dragones que entrenaba. Y para los turistas Split es un destino a la par monumental y playero, mochilero y crucerista, fiestero y familiar, jovial y asequible. Esta es una guía de Split con lo más destacado de una de las ciudades de moda en el Mediterráneo, junto a otras ciudades hermanas costeras de Croacia, como Dubrovnik o Zadar.

Texto, fotos y vídeos: José Carlos Pozo

Peristilo de Split

No cabe duda de que el lugar más hermoso de Split es el Peristilo, símbolo de la grandeza de su palacio romano

En medio de la región costera de Dalmacia -sí, la que da nombre a los famosos perros con manchas negras salpicadas sobre un pelaje blanco-, Split disfruta de una posición privilegiada para recorrer una de las nuevas mecas del turismo europeo, Croacia, que con una población de solo 4 millones de habitantes recibió 21 millones de turistas en 2019, período prepandémico del Covid-19 que superará con creces con “esta nueva normalidad”.

Letras gigantes de Split

Las letras gigantes de Split están situadas entre el puerto y el paseo marítimo de La Riva

En la Split actual, muchísimo más expandida fuera de las antiguas murallas romanas, viven unos 200.000 habitantes, lo que la convierten en la segunda ciudad más poblada de Croacia. Sin embargo, es una ciudad muy cómoda y agradable para pasear si tenemos en cuenta que en términos turísticos casi todo lo destacable gira en torno al palacio romano de Diocleciano y a La Riva, su paseo marítimo. Del deseo de jubilarse en su oriunda tierra dálmata, este emperador romano mandó construir un descomunal palacio hace 1700 años, que con el paso de los siglos fue parcelándose, transformándose y ocupándose por diversos pueblos: eslavos, venecianos o judíos sefardíes huidos de Portugal y España. Este centro histórico ha derivado en una amalgama arquitectónica de estilos romano, gótico, barroco, veneciano y austríaco, cuyos edificios están levantados sobre macizos muros de piedra que contrastan con sus tejados de color rojo.

Calle Rodríguez de Split

Placa de la calle Rodríguez en el barrio judío de Split, en recuerdo a un sefardí veneciano originario de Portugal

Elegí Split para hacer un curso Erasmus que compartí con otros 30 colegas llegados de diferentes países europeos. En una semana aquí, me ha parecido una ciudad muy habitable y acaso más amigable. Los croatas son claramente mediterráneos en su forma de ser: simpáticos, curiosos y habladores, a la vez que se les da muy bien hablar otros idiomas -con casi todos los que hablé, desde adolescentes hasta jubilados, se defendían bastante bien en inglés y un número considerable hablaba también alemán o italiano-.

Calle Marmontova de Split

La calle peatonal Marmontova es la más elegante de Split

“Pomalo», palabra clave en croata

Otra razón para mimetizarse con los croatas de Split y los de sus islas cercanas es gracias a su estilo de vida pausado, desestresado y despreocupado. La primera palabra croata que aprendimos en nuestro curso Erasmus fue pomalo. La dicen para expresar a sus interlocutores que se tranquilicen, que se relajen, que no se preocupen, que realicen despacio las actividades diarias para hacerlas con calidad. Muchos psicólogos y terapeutas actuales, que pretenden convertirse en gurús o simplemente vender a patadas libros de autoayuda, lo denominan slow movement (movimiento lento, en inglés), pero es una forma de entender la vida muy propia de las zonas sureñas de España, Italia, Grecia y también Croacia.

Pomalo time en Croacia

Con amigos de otros países poniendo en práctica el «pomalo» croata: descansar, ver las cosas con calma, charlar…

Pomalo es, pues, una palabra comodín del dialecto dálmata que aglutina un conjunto de significados lingüísticos que se traducen en rituales ancestrales apreciados por la gente local, como tomar la siesta, dedicar horas y horas a los almuerzos familiares o no dar mucha importancia a los retrasos de los amigos. Claro que si esto se lo dicen a un alemán o a un finlandés, les resulta chocante e improductivo, pero proponérselo desde el primer día en Split a otros mediterráneos se corre riesgo de que se lo tomen muy en serio. Así, nuestros compañeros portugueses eran los campeones del pomalo lifestyle. Si nos daban 15 minutos de pausa en el curso que realizamos, ellos volvían de la cafetería con 30 o 40 minutos de retraso.

Los lugareños croatas presumen también de otro término, fjaka, que es el arte de no hacer nada, prescindir de la televisión y de las redes sociales, detenerse y dejar descansar la mente de las preocupaciones laborales o de los problemas personales.     

Costa de Split Croacia

El mar Adriático cristalino y azul baña las costas croatas y confiere carácter a sus gentes

Qué ver dentro dentro del palacio

La idea preconcebida que solemos tener de un palacio es la de un lugar cerrado con un número limitado y controlado de visitantes y con un precio establecido. Nada de eso es lo que existe en Split (bueno, algunos monumentos en su interior sí son de pago). Conocido como palacio, en realidad la construcción palaciega de Diocleciano es una ciudad amurallada, por cuyas cuatro puertas -y otros callejones abiertos sobre la muralla- los transeúntes acceden libremente sin ningún tipo de control ni peaje, como sí hubo en los tiempos romanos. El palacio de Diocleciano es más bien lo que en otras ciudades llamamos casco histórico o antiguo, conformado por un intricado laberinto de calles en el que sorprendentemente se preservan los dos ejes perpendiculares de los trazados romanos: el cardo, la arteria que va de norte a sur, esto es, de la Puerta de Oro a la de Bronce; y el decumanus, la vía que une la Puerta de Plata al este con la Puerta de Hierro al oeste.

Romanos en el Peristilo de Split

Romanos disfrazados ante la fachada de un bar en la plaza del Peristilo que ha conservado la estética clásica

Declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1979, el Palacio de Diocleciano es un conjunto monumental vivo y animado, que mantiene la estética clásica en las fachadas de los restaurantes, cafeterías, heladerías, vinotecas u otras múltiples tiendas que asaltan al visitante en cualquier recoveco. Es de imaginar que está prohibido la instalación de carteles grandes y estridentes al exterior de este conjunto monumental, porque en verdad cuesta encontrar a veces un lugar que se busque adrede, por ejemplo, me costó horrores hallar un pequeño supermercado Spar por el que pasaba por delante y no lo veía.   

Callejuelas de Split

Todo el centro histórico de Split es de piedra, en las fachadas y en los suelos, y está muy limpio y restaurado

Las puertas de la muralla

La más imponente y mejor conservada es, sin lugar a duda, la Puerta de Oro, por donde solo el mismo emperador Diocleciano y sus familiares podían entrar. Frente a ella, en un relajante parque público, donde dan ganas de echarse la siesta, se halla la enorme estatua del obispo Gregorio de Nin, muy venerado en el país porque se enfrentó a la curia papal para introducir el idioma croata en las misas y demás servicios religiosos. Muchos de las visitas turísticas guiadas, como la mía, usan esta emblemática estatua como punto de encuentro para los turistas, que de paso aprovechan para tocar su pie -ya desgastado- que dicen da buena suerte. Nuestra guía nos hizo especial  hincapié que a la salida de la Puerta de Oro se halla el mejor museo de la ciudad, el museo de Bellas Artes.   

Puerta de Oro de Split y estatua del obispo Gregorio de Nin

Entrada por la puerta de Oro de Split con la estatua del obispo Gregorio de Nin justo enfrente

Museo de Bellas Artes de Split

El museo de Bellas Artes está ubicado junto a la Puerta de Oro de las murallas romanas

La Puerta de Plata, que conserva sus torres de defensa y es la más cercana al puerto, es conocida por albergar en sus alrededores el mercadillo diario de productos locales (frutas, verduras, carne, pescado, especias, etc.), pero también verás que la zona está plagada de puestos de souvenirs baratos y de escasa calidad. Por su parte, la Puerta de Hierro apenas se conserva, mientras que, desde la Puerta de Bronce, tras atravesar los sótanos del palacio, llegas directamente al ajetreado paseo marítimo de La Riva.

Mercadillo de Split

Casi todos los días de la semana hay un mercadillo de frutas, verduras y otros productos locales junto a la Puerta de Plata

El Peristilo

Plaza rectangular rodeada de columnas, de corte clásico romano, el Peristilo fue el patio o plaza central del Palacio de Diocleciano. Es el lugar por el que se pasa y se vuelve a pasar una y otra vez, no solo porque es el corazón del Split monumental, donde confluyen las dos vías romanas que unen las cuatro puertas, sino sobre todo porque coincido con muchas reseñas de viajeros en que es uno de los más bellos ejemplos de arquitectura palaciega romana conservados en el mundo, además de ser un lugar mágico donde bulle la música, la animación y, lo que los franceses llaman, la joie de vivre, la alegría de vivir.

 

Es una delicia sentarse en sus escalinatas y saborear placenteramente unas cervezas, mientras se contempla el vastísimo arte que rodea el Peristilo o simplemente se ve pasar la variopinta fauna humana, desde los altísimos hombres croatas disfrazados de romanos que se dejan fotografiar por unas monedas, pasando por los turistas a los que se les puede ver con la cara casi desencajada de asombro ante tal belleza arquitectónica, hasta los grupos de chicas jóvenes que se ponen a bailar en medio de la solería de mármol cuando los artistas callejeros empiezan a entonar canciones populares en inglés.

Peristilo de Split

Por las noches el Peristilo se convierte a veces en una pista de baile, con turistas bailando al son de la música en vivo

La Catedral de San Domnius y la torre campanario

En un lateral del Peristilo se sitúa la pequeña Catedral de San Domnius del siglo VII, en donde se guardaba el sarcófago del emperador Diocleciano hasta que fue saqueado y destruido en una de las invasiones bárbaras que sufrió la ciudad. No me gustan mucho las alturas y mucho menos las escaleras empinadas; sin embargo, valió la pena subir pacientemente los tres niveles que constituyen la torre campanario de estilo gótico. Desde cada uno de ellos, pero en especial desde el último, obtuve una vista de pájaro impagable de 360 grados de los típicos tejados rojos y de las plazas más abiertas del centro histórico, de las montañas que sirven de telón de fondo de la ciudad extendida y, por supuesto, del enorme puerto de Split al que arriban o del que parten los grandes cruceros que surcan el Adriático u otros barcos que tienen como destino las cercanas islas del archipiélago croata.

  • La entrada combinada de la catedral, el baptisterio, el tesoro y la torre campanario cuesta unos 10 euros.
Vista del puerto de Split

El puerto de Split, La Riva y la muralla sur del palacio vistas desde el campanario de la catedral

Campanario de la catedral de Split

Interior del campanario de la catedral, desde donde se disfruta de una vista de 360º de la ciudad

El Templo de Júpiter y las esfinges egipcias

En un lateral del Peristilo se halla el Baptisterio (un edificio separado de la catedral para ser usado para los bautismos), que hoy día se sigue conociendo más por lo que fue originalmente, el Templo de Júpiter, donde se celebraban los cultos a este dios romano. La entrada de este templo y también justo debajo del campanario de la catedral están custodiadas por dos pequeñas esfinges negras. Al principio pensaba que eran copias, pero resulta que son auténticamente egipcias, con más de 3.500 años de antigüedad; las únicas conservadas de las doce que el todopoderoso Diocleciano ordenó traer a Split del reino de los faraones.

La calle más estrecha de Europa

Cenando al exterior de la pizzería Fortuna (se come bien y tiene buen precio a pesar de su excelente ubicación), por detrás del Templo de Júpiter, me di cuenta de que sobresale un estrecho pasaje en un lateral de ese templo. Se trata de la calle Pusti me da prodjem, que en croata significa “Déjame pasar” y que tiene el récord de la calle más estrecha de Europa. Efectivamente dos personas en direcciones opuestas no pueden pasar sin ceder el paso. Es un lugar imperdible para una foto de recuerdo.

La calle más estrecha de Split

Otra persona en dirección opuesta a la mía haría imposible nuestro paso en la la calle «Pusti me da prodjem»

El Vestíbulo y los Sótanos

Subiendo unas escaleritas del Peristilo, en dirección hacia el mar, se accede a la antecámara de los aposentos privados del emperador Diocleciano. Es el Vestíbulo, que estuvo coronado por una enorme cúpula, desaparecida siglos atrás. Aparentemente este espacio tiene una acústica inigualable, de ahí que es muy habitual -como me ocurrió a mí- encontrarse a cantantes locales ensayando klapa, un canto a capela típico de la región de Dalmacia que hunde sus raíces en los ceremoniales de la Iglesia católica local.

En cambio, tomando las escaleras hacia abajo desde el Peristilo, se entra en los sótanos del palacio, una zona que debió ser muy lúgubre, sucio y pestilente durante siglos -acumulaba las basuras y las heces humanas-. Hoy en día, iluminados, limpios y accesibles, con puestos de artesanía local, estos sótanos son muy agradables para llegar al paseo marítimo.

Sótanos del Palacio de Diocleciano en Split

Los sótanos del palacio, donde hoy en día se venden cuadros y objetos artesanales, comunican el Peristilo con La Riva

Qué ver fuera del palacio

La Riva, el paseo marítimo

Emergiendo de los sótanos imperiales, la primera vez, La Riva apareció de manera imprevista -ante mí y supongo que ante muchos otros visitantes- como un escaparate lúdico frente al mar. Este paseo marítimo es una zona totalmente peatonal, donde tienen cabida los restaurantes, bares, heladerías y tiendas más modernas, pero dada su adecuada amplitud los transeúntes pueden pasear cómodamente pese a ser un hervidero de turistas -muchos de ellos cruceristas que se bajan en el puerto de Split- en temporada alta. La Riva es la zona pública más popular, cosmopolita y ambientada de Split.

Paseo marítimo La Riva de Split

Paseo marítimo de Split, conocido como La Riva, con la plaza de la República a la izquierda y el puerto a la derecha

Paseo marítimo La Riva de Split

La Riva está plagada de terrazas, restaurantes, heladerías y otras tiendas

La plaza del reloj

Otro de los espacios públicos más hermosos de Split es la Plaza Narodni, la plaza donde se halla el edificio del ayuntamiento. Desde el Peristilo, en dirección oeste, hacia la desaparecida Puerta de Hierro, se llega a este espacio amplio y luminoso, lleno también de tiendas, cafeterías y restaurantes, además de la librería Morpurgo, abierta desde 1861, y del reloj de la ciudad. No obstante, lo que más me encanta de esta plaza es su curiosa combinación de estilos arquitectónicos, que evidencia quiénes dominaron Split desde Diocleciano: de una fachada romana se pasa a una gótica, de otra veneciana a otra austrohúngara.

Plaza Narodni de Split

La plaza Narodni es la más elegante y ecléctica del centro histórico al combinar los estilos romano, gótico o veneciano

La Plaza de la República

Extramuros también, callejeando y tras cruzar la calle peatonal Marmontova, la más elegante y probablemente la más cara de la ciudad, o bien llegando desde el paseo marítimo de La Riva, está situada la plaza más veneciana de Split. La Plaza de la República (su nombre oficial en croata es Prokurative) es rectangular, rodeada en tres de sus lados por edificios neo-renacentistas que demuestran la tradición italiana de Split, y abierta completamente al mar en el cuarto lado, imitando claramente a la mundialmente conocida Plaza de San Marcos.  

Plaza de la República de Split

La Plaza de la República es de estilo veneciano y está abierta al mar

Las playas

La playa más cercana al centro histórico de Split y la única verdaderamente amplia que hay de arena es la playa de Bacvice (conocida también como Bace). Desde la Riva andando se tarda como máximo 10 minutos. Tiene concedida la Bandera Azul por contar con todos los estándares de calidad. En el lado oriental de la ciudad hay muchas más playas encajonadas en los barrios más marítimos. Algunas son como calitas, sin arena, con piedrecitas, con aguas transparentes y vistas esplendorosas al atardecer. De esta zona la más familiar y amplia es la playa de Znjan.

Playa de Split, Croacia

Desde las playas del sur de Split se divisan las islas cercanas como la de Brac

En el extremo occidental de Split, en una punta que sobresale de la costa, se levanta la colina de Marjan, donde apenas hay construcciones urbanas. Rodeando este parque natural, se encuentran varias de las más famosas y hermosas playas de Split, como la playa de Bene, en la que los pinos cercanos dan buen refugio del sol, o la de Kaskuni, mucho más equipada con numerosas tumbonas y un beach bar. Incluso existe una zona de nudismo. A estas últimas playas de la zona oeste es mejor llegar en autobús o en taxi.

Playa de Split, Croacia

Algunas de las playas que están bajo la colina del parque Marjan, en el lado occidental, están rodeadas de árboles

Qué ver cerca de Split

A las afueras de Split se encuentran las ruinas romanas de Salona y la fortaleza de Klis, retratada como la ciudad esclavista de Meereen en Juego de Tronos; hacia el norte pasando el aeropuerto de Split se enclavan dos ciudades declaradas patrimonio de la Humanidad, Trogir y Sibenik; y de ahí poca distancia más falta para arribar a Zadar; hacia el sur hay que echar unas horitas en coche para toparse con la codiciada Dubrovnik. Hacia el interior se pueden visitar sus impresionantes parques naturales, como el de Krka o el de Plitvice, este último un poco más alejado pero accesible en unas tres horas de autobús. Y, sobre todo, desde el puerto de Split hay un trasiego constante de ferries y veleros que navegan hacia las numerosas y encantadoras islas croatas, como Brac, Hvar o Korcula. Incluso en cuatro horas de coche se podría ir a Zagreb, la capital croata, que es más centroeuropea tanto arquitectónicamente como de mentalidad.

Puerto de Supetar en la isla de Brac, Croacia

Los grandes ferries que llegan de Split a la isla de Brac atracan en Supetar, un pequeño y encantador pueblo

Ver todos esos lugares en pocos días de vacaciones en Croacia puede ser una paliza. A veces en mis viajes, por visitar lo máximo posible, vuelvo a casa reventado. Esta vez en Croacia la decisión más sabia fue tomármelo todo con pomalo, con calma: descubrir la monumentalidad de Split sin agobiarme por ver hasta el último detalle; degustar su rica gastronomía en compañía de los nuevos amigos españoles y de otros lugares que he hecho aquí; y conocer unos cuantos lugares más cercanos como Trogir y la isla de Brac, sin estrés, sin mirar el reloj. Porque tengo claro que en el futuro volveré a Croacia.  

Una calle de Trogir, Croacia

Trogir es un pueblo medieval totalmente empedrado a 30 minutos en coche de Split

Cómo llegar desde el aeropuerto

Tomar el autobús es la forma más económica de llegar a Split desde el aeropuerto, que está situado a 23 km del centro de la ciudad. Existe el autobús del aeropuerto, cuyo recorrido termina en la estación central de autobuses de Split. Sus horarios dependen de la temporada del año y del número de vuelos que aterrizan. Por su parte, es más barato y más fijo -siempre dos veces cada hora- el autobús local número 37, que se toma en la carretera que hay en frente de la salida del aeropuerto. Es el mismo que hace el recorrido desde Split hasta Trogir, adonde fuimos a ver esta hermosa ciudad medieval en este número 37. Va cargado de estudiantes y hace muchas paradas. Llega a la terminal de autobuses Sukoisan, ubicada a solo 1km del centro de la ciudad.

  • El billete del autobús del aeropuerto cuesta 30 kunas (unos 4 euros).  
  • El billete del autobús local que pasa al lado del aeropuerto hacia y desde Split cuesta 20 kunas (unos 2,5 euros).
Aeropuerto de Split

El aeropuerto de Split es bastante pequeño, solo tiene una terminal y no son muchas las aerolíneas con las que opera

Otra opción es tomar un taxi. Los de Uber son más baratos, vehículo al que pagamos 25 euros entre cuatro personas. Por desconocimiento de las opciones de autobús y de taxi contratamos con antelación a nuestra llegada a Split un vehículo de transfer privado, que nos salió por 35 euros. De todos modos, fue barato en comparación con otros precios que vimos a partir de 45 euros. 

Aeropuerto de Split

El único hall de salidas del aeropuerto de Split es amplio y diáfano, pero tiene pocos stands de aerolíneas

Dónde comer

Restaurantes, bares y cafeterías no faltan en Split. La ciudad vive claramente del turismo. Hay donde elegir para todos los bolsillos y paladares. Aquí recomiendo algunos de los establecimientos que probé junto a mis amigos y otros recomendados por croatas locales que no pudimos probar por falta de tiempo o porque siempre estaban llenos.

Restaurante Kod sfinge 

En este restaurante a dos pasos del Peristilo, al que se accede por una callejuela, fuimos dos veces (algunos repitieron más veces). De piedra totalmente, Kod Sfinge es un lugar acogedor, con platos diferentes y deliciosos, como el arroz negro, la ternera en salsa de vino tinto o sus gnocchis. La camarera de pelo corto rubio y gafas es un auténtico personaje. Simpática y habladora, sabe muy bien aconsejar el plato más adecuado.

Kod sfinge restaurant Split

Cenando con los compañeros en el interior totalmente de piedra del restaurante Kod Sfinge

Kod sfinge restaurant Split

Restaurante con mesas en las escaleritas y plato de sepias negras de curioso sabor en el Kod Sfinge

Fabrique Pub

Sí, es un pub decorado con estilo industrial, con música muy actual y con gente joven con ganas de darlo todo por la noche, pero además cuenta con una excelente cocina. En Fabrique los precios son muy razonables pese a estar en pleno paseo marítimo. Si la música de los DJs te agobia mientras comes o cenas, te aconsejo que reserves o llegues con tiempo para colocarte en la terraza exterior. Sirven desde hamburguesas, pizzas y costillas hasta platos balcánicos.

Fabrique Pub Split

Con un estilo pop, luminoso y muy atrayente, Fabrique es tanto un pub muy marchoso como un restaurante apetecible

Fabrique Pub Split

Plato de carne con tiras de queso y ensalada en Le Fabrique Pub

Restaurante Articok

Es uno de los más afamados de la ciudad, por eso cuesta mucho reservar en Articok. Está fuera del bullicio del centro, pero cerca de la Plaza de la República. Calidad a precio aceptable, con excelente servicio, según las reseñas de la gente local y de los usuarios de Tripadvisor.

Restaurantes en Split

Los restaurantes están decorados con gusto y armonía estética en la zona del casco histórico de Split

Otros restaurantes con precios intermedios con buenas recomendaciones son Konoba Varos y Konoba Festivi. Para los que quieren comer a un precio barato (menos de 10 euros) comida local nuestras guías de Split nos recomendaron los restaurantes Ba!ce y Kantun Paulina. Estos dos últimos establecimientos son buenos para probar Ćevapi, un tipo de kebab típico de Bosnia y Serbia que se sirve con cebollas picadas y una crema láctea.

Restaurantes en Split

Cualquier esquina o hueco en la muralla del Palacio de Diocleciano se aprovecha para las sillas de los restaurantes

Dónde dormir

El abanico de alojamientos disponibles en Split es amplio y variado. Incluyo la información de tres apartamentos y un hotel que nos recomendaron los responsables de nuestro curso Erasmus, porque sus puntuaciones en Booking son muy altas.

Guesthouse Vialli fue el apartamento en el que nos alojamos mi compañero de curso y yo. Es un espacio amplio y abierto, sin puertas, con dos camas de matrimonio, una abajo y una subiendo unas escaleras como en una especie de buhardilla. Los dueños son muy amables y están disponibles en cualquier momento. Tiene aire acondicionado y todos los utensilios necesarios. Caben cuatro o cinco personas. No está en pleno centro, sino a unos 10 minutos de distancia; por ello, el precio es muy bueno (pagamos 390 euros en total por una semana a principios de junio para dos personas) en comparación con las opciones que se encuentran en el casco antiguo. La única pega es que está en una quinta planta sin ascensor. Para jóvenes o parejas que quieran ahorrar es ideal.

Guesthouse Vialli Split

El apartamento Guesthouse Vialli tiene dos piezas de dormitorios separadas arriba y abajo; es acogedor y a buen precio

El apartamento Belavista está en el top de puntuación de los alojamientos de Split. No es de extrañar porque está en un edificio moderno y su decoración es exquisita.  Por la misma zona de los dos anteriores apartamentos también tiene excelentes reseñas el apartamento Karlo. En cuanto a hoteles, aunque sale algo más caro, pero sin las tarifas elevadas que serían en la zona cercana a La Riva y el Peristilo, nos recomendaron el Hotel Globo.

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Trogir, un encanto medieval en la costa croata

Un día en la isla de Brac (Croacia)

One Response to Guía de Split, de palacio romano a ciudad croata de moda

  1. David dice:

    Magnífico artículo. Yo acabo de llegar de Split y he seguido la guía a rajatabla.Resultado:todo perfecto. Así que enhorabuena.

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