Guía de Bali para viajeros

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Para los surferos que buscan la gran ola. Para los artistas bohemios. Para los recién casados que sueñan con una luna de miel inolvidable. Para los mochileros que viajan con poco presupuesto. Para los excursionistas que suben volcanes o se adentran en la jungla. Para los amantes de los animales salvajes. Para los más relajados de sol y playa. Para los espiritualistas de yoga y meditación. O para los más juerguistas. Para todos ellos, Bali es un destino idóneo. Si vuestra idea es visitar la isla más conocida y turística de Indonesia, hemos elaborado una extensa guía de Bali para viajeros, que se basa en nuestras vivencias. Con enlaces a otros artículos nuestros más amplios, os contamos qué visitar, qué actividades hacer, qué comer, dónde dormir o incluso qué guías-conductores de confianza podéis contratar. Y, como referencia quizás para vuestro presupuesto, os incluimos los precios que fuimos pagando.

Texto, fotos y vídeos: José Carlos Pozo

Guía de Bali para viajeros

Playa de Seminyak, donde los hoteles y complejos están a pie de playa

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Uno de los puntos fuertes de Bali es su gente; desde los niños a los mayores son muy simpáticos y serviciales

-Qué lugares visitar-

Nuestra luna de miel en Bali, como viajeros independientes, duró dos semanas, por lo que inexorablemente tuvimos que hacer una selección previa de los lugares que queríamos visitar. Sin embargo, también fuimos a otros que nos fueron surgiendo sobre la marcha según nos iban contando los nativos. De nuestra experiencia os recomendamos los que sí o sí deberías visitar:

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Espectáculo nocturno de danza balinesa en el Palacio de Ubud

1. Ubud
Con diferencia, es el lugar que más nos gustó de Bali. Pese a las hordas de turistas que lo visitan, este pequeño pueblo del interior preserva la autenticidad de sus ritos y costumbres, como sus conocidas danzas balinesas. Te aconsejamos la que cada noche se hace al público en el Palacio de Ubud. Cuesta 100.000 rupias (=7 euros) por persona. Conocido como el “pueblo de los pintores”, Ubud está plagado de tiendas y talleres de esculturas, máscaras, cuadros y atuendos típicos. Sin dudarlo, debéis alojaros en alguno de sus confortables y lujosos hoteles maravillosamente decorados y diseminados entre verdes arrozales y el Monkey Forest, una gigantesca reserva natural situada en pleno centro de Ubud y que alberga a cientos de monos macacos de larga cola. La entrada cuesta  40.000 rupias (=2,80 euros) por persona. Además, Ubud es el epicentro de las excursiones de aventura que se realizan por la isla: rafting, trekking a los volcanes, cicloturismo, montar en elefante, etc.

2. Parque Cultural de Garuda Wisnu Kencana (GWK).
Por suerte decidimos ir a este parque cultural en el último momento a pesar de que no entraba al principio en nuestros planes. Sinceramente, merece la pena. Por solamente 100.000 rupias (=7 euros) por persona, en un auditorio podéis ver representaciones escénicas de textos épicos hindúes que mezclan danza y música balinesas. Sin embargo, os quedaréis más boquiabiertos cuando os topéis de frente con una inmensa estatua inconclusa de 23 metros del torso de Wisnu, el dios hinduista del agua. Para 2018 prevén terminarla con 120 metros de altura. En la explanada aledaña se encuentra otra mole escultórica, la de Garuda, el águila mitológica que acompaña al dios y que tendrá 64 metros de longitud.  

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Gigantesca escultura del águila mitológica hindú en el Parque Cultural de Garuda Wisnu Kencana

3. Playas
Si eres surfero/a y quieres babear viendo australianos cuadrados, con melenita rubia y aire hippie, Bali es tu lugar. En especial, la larguísima playa de Kuta y algunas más pequeñas al sur, como Padang Padang, traen constantes olas. Si, por el contrario, te incordia el vaivén del mar, te recomendamos que vayas como nosotros a playas de aguas más tranquilas como la de Seminyak, que es considerada la zona pija de la isla pero donde hay de todo, o ir directamente a la playa de Jimbaran para comer pescaíto. De todos modos, nos faltó tiempo para explorar las playas del norte y el este de Bali, que son menos turísticas.

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Es un choque fortísimo ver a las mujeres musulmanas indonesias pasear y bañarse en la playa cubiertas de arriba abajo

4. Gili Islands
Si queréis disfrutar de verdaderas playas paradisíacas, es inexcusable que reservéis dos o tres días de vuestra estancia en Bali para visitar estas tres islitas que se encuentran a dos horas en ferry de Bali. Gili Trawangan, Gili Air y Gili Memo son unas islas paradisíacas, donde sólo hay burros, caballos y bicicletas como medios de transporte. Ni siquiera hay asfalto ni aceras. Eso no quita para que en las Gili Islands podáis tener las mejores comodidades turísticas: magníficos hoteles y bungalows de los más variados gustos y precios, amplia selección de restaurantes, bares de chill-out, discotecas playeras, excursiones en barco, buceo, submarinismo y otros deportes acuáticos.

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La arena y la limpieza de las aguas de Gili Islands son de mejor calidad que en Bali

-Qué templos no debéis perderos en Bali-

Dicen los balineses que solamente las divinidades supremas podían crear un lugar tan excepcional como su isla, de ahí que la llamen “la morada de los dioses”. Es la única isla de Indonesia donde la mayoría de la población es hinduista. El resto del país es musulmán.

En Bali hay miles de templos hinduistas (llamados puras), prácticamente hay uno en cada casa, en cada esquina. En vuestra estancia tendréis ocasión de visitar un número limitado de templos. Nosotros los seleccionamos en función de tres criterios: las puestas de sol que se divisan desde esos templos, las danzas balinesas que se organizan y la localización espectacular. Os recomendamos algunos puras que visitamos:

1. Templo en el acantilado “Uluwatu”
Construido en el siglo X para proteger a la isla de los malos espíritus, se levanta sobre un acantilado de 75 metros de altura. Desde este fascinante enclave se puede disfrutar de uno de los atardeceres más espectaculares del mundo. Los dueños y señores de los alrededores de este templo son los monos, que son bastante ladronzuelos e incluso provocadores. Precio: 60.000 rupias (=4,30 euros) por persona.

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Los atardeceres desde el Pura Uluwatu son sencillamente impresionantes y como testigos siempre están sus monos

2. Templo en el mar “Tanah Lot”
El Pura Tanah Lot es un singular templo hinduista suspendido en pleno océano. Construido en el siglo XVI, es lugar de “peregrinación” de hordas de turistas que van a la misma hora, al atardecer. Si quieres evitar los atascos que se forman a la entrada y salida del Pura Tanah Lot, lo mejor es ir al amanecer. Son muchísimos menos los que se dan el madrugón. Precio: 30.000 rupias (=2,15 euros) por persona.

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El Pura Tanah Lot es el templo más visitado de Bali y más al caer la tarde para ver sus puestas de sol

3. Templo del “bello jardín” o Taman Ayun
Construido en 1634, es otro de los puras más icónicos de la isla, con sus merus o pagodas de diferentes alturas rodeadas de un foso y de una vegetación exuberante. Precio: 20.000 rupias (=1,40 euros) por persona.

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Pagodas de diferentes alturas en el Pura Taman Ayun

4. Templo Pura Goa Gajah o Cueva del Elefante
Aunque este recinto es muy acogedor gracias a las fuentes y el bosque que lo rodean, lo que le hace famoso es una cueva en la que se halla una escultura de Ganesh (dios de la ciencia), representado con aspecto de elefante. Desde sus inicios en el siglo XI ha sido centro de meditación para sacerdotes de toda la isla.

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La Cueva del Elefante es parte del Pura Goa Gajah, circundado por árboles milenarios de largas raíces

Consejo:

  • Comprobad la hora de las danzas en los templos antes de ir, no sea que os pase como a nosotros en el Pura Uluwatu, donde nos perdimos la danza del fuego porque nos quedamos ensimismados viendo y haciendo fotos de la puesta de sol.

-Qué actividades hacer-

La isla de Bali ofrece mucho más que playas, templos y noches de fiesta. No os perdáis la oportunidad de hacer otras actividades, algunas más arriesgadas y otras más relajadas, pero todas divertidas y diferentes. Entre ellas, podríamos incluir los masajes balineses (desde 50.000 rupias a 250.000 rupias, según sea un hotel o un salón de masajes), un curso de cocina balinesa o clases de yoga (a la que fuimos nosotros fue mala de narices). No obstante, las actividades que más destacamos son:

Gili Islands, el paraíso existe en Indonesia

En todos los lugares turísticos de Bali encontrarás montones de salones de masajes

1. Subir al volcán Batur
Fue la experiencia más intensa, dura y a la vez satisfactoria de las que hicimos en Bali. Mucha gente nos había aconsejado ascender a un volcán en Indonesia y contemplar desde la cima un amanecer que jamás olvidaríamos en la vida. Decidimos, pues, hacer trekking hasta el volcán Batur de Bali, considerado uno de los lugares sagrados para los hindúes. Pese a las dificultades de la subida, la vista panorámica sobre el valle y el lago Batur no tiene precio. Precio de la excursión: 250.000 rupias (=17,73 euros) por persona.

Subir al volcán Batur de Bali

Misión cumplida: conseguimos subir los 1.717 metros del empinado volcán Batur

2. Bañarse en una cascada
Otra de las maravillas naturales de esta hermosa isla son sus cascadas, muchas en medio de junglas frondosas en las que parece que os encontraréis a Indiana Jones huyendo de los indígenas. Las mejores cascadas de Bali están diseminadas por toda la isla. La que te recomendamos queda a tan sólo 20 minutos en coche de Ubud. Es la cascada Tegenungan, donde nos paramos para darnos un baño debajo de su torrente de agua fría. Es una sensación indescriptible. Para acceder a ella tendréis que atravesar una aldea convertida en un gran mercadillo para turistas y bajar un buen trecho de escaleras. El esfuerzo por la bajada (y lo peor, por la subida) quedará aliviado por la contemplación de este bello paisaje.

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La cascada Tegenungan, cerca de Ubud, es una de las muchas que hay por la isla de Bali

3. Rafting
Es uno de los deportes de aventura más populares y divertidos que se pueden hacer en Bali. Lamentablemente nosotros no pudimos hacerlo, porque estábamos molidos después de la subida al volcán Batur y porque ya no nos quedaban más días en Ubud. Nos dio mucho coraje porque otros viajeros nos dijeron que fue una experiencia única, ya que bajaréis por rápidos, atravesando cascadas y viendo arrozales, bosques de palmeras y cocoteros. Hay varias agencias que organizan rafting desde Ubud. La duración suele ser de 2h30m.

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Bañarse en una cascada en Bali es una sensación muy agradable por el contraste entre el agua frío y el calor exterior

4. Boda balinesa
Si no estáis casados todavía o si queréis pasar otra vez por el altar (balinés, en este caso), os podéis ataviar como una princesa y un príncipe balinés y celebrar un colorido ritual matrimonial en un pueblo balinés. A nosotros nos hubiese dado vergüenza procesionar sobre un trono mientras los acompañantes balineses nos tiraban flores. ¡Ni que fuéramos Alejandro Sanz o Mick Jagger que se casaron así! Precio: Un poco desorbitado para esta “tontería”. Precio: Suele ser más de 500 euros.

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Aunque no me prestan ninguna atención, aquí aparezco posando con unas bailarinas balinesas

5. Paseo en elefante
Debo confesar que las reservas de elefantes me producen una doble sensación desde que visité una en Tailandia: por un lado, me encantó la experiencia de montar en este gigantesco y noble animal; por otro lado, me desagradó ver cómo los “cuidadores” los golpeaban para que siguieran sus órdenes. Al final decidimos no hacer un safari en elefante por Bali, pero si te decides en esta isla hay tres reservas donde organizan excursiones guiadas subidos sobre los lomos de un elefante.  

6. Disfrutar de unas hermosas puestas de sol
Entre los recuerdos más inolvidables de este viaje están las maravillosas puestas de sol y los amaneceres de Bali y las Gili Islands. Ya sea desde los acantilados, desde los templos hinduistas como el Uluwatu o el Tanah Lot, desde los chiringuitos de playa escuchando música chill-out, desde la terraza de los hoteles o desde el volcán Batur, el ocaso del sol se desvanece en tonos amarillentos, rosáceos o rojizos en el horizonte balinés con una luminosidad única. ¡Una experiencia memorable!

Puestas de sol en Bali y Gili Islands

Tumbonas en el club de playa PinkCoco Hotel, un lugar ideal para ver la puesta de sol. Foto: © J.C. Pozo

7. Visitar una plantación de café luwak
Muchos tours en Bali hacen paradas “estratégicas” en determinadas plantaciones de té y café, porque sin error a equivocación se llevan una comisión por cada turista que compra. En casi todas ofrecen una pequeña degustación de diferentes tipos de tés (de jengibre, de limón, de mangostán…) y cafés (balinés, picante, de coco, de vainilla…). Pero la bebida estrella es el café luwak, que es el más caro del mundo. Su peculiaridad es que se obtiene moliendo los granos de café extraídos de las defecaciones de la civeta, llamada luwak en indonesio. Sí, suena asqueroso. Procede de las cacas de este animal trepador que tiene apariencia entre gato y zorro. A los que son adictos al café fuerte les encantará. A los que lo tomamos con leche no nos hará ni fu ni fa, pero sobre todo sus precios os pueden echar para atrás. Precio: 100 gramos de café luwak suele costar 340.000 rupias (=24,12 euros).

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De los excrementos de este animal trepador, el luwak, se hace el café más caro del mundo

Consejo:

  • No olvidéis meter en vuestra maleta unos zapatos de agua y un cortavientos. Algunas playas de Bali y de Gili Islands son de piedrecitas o de corales, por lo que os convendría utilizar escarpines o sandalias de agua. Y si decidís hacer trekking, la prenda más apropiada para subir a un monte o volcán balinés es un buen cortavientos, que es una chaquetita ligera y cómoda que os protegerá del viento helador conforme vayáis ascendiendo en altitud.
Gili Islands, el paraíso existe en Indonesia

¡Ah!, no te olvides de escarpines o zapatos para caminar por la arena, que está plagada de corales

-Dónde alojarse-

La infraestructura hotelera en Bali es amplia y variada. Hay alojamientos para todos los gustos y bolsillos, desde 10 euros por una habitación por noche hasta más de 1.000 euros por una super villa privada de lujo. En general, sus precios son óptimos en relación a la calidad y el buen servicio de su personal que ofrecen.

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Piscina “infinity” del complejo The Kajana Villas en Seminyak, un remanso de paz si no fuera por la discoteca que hay al lado

Hay turistas que prefieren quedarse todos los días de sus vacaciones en el mismo hotel. Nosotros, por el contrario, fuimos cambiando de alojamiento conforme íbamos viajando. Descartamos la zona de Nusa Dua en la península al sur de la isla, porque es donde se concentran los grandes complejos hoteleros, al estilo de los que hay en España o en el Caribe. Afortunadamente, solamente nos quedamos una noche en Kuta (más abajo en nuestro consejo estrella de alojamiento describimos cómo es esta ciudad). En cualquier caso, si os decidís por este lugar, os podemos aconsejar el Hotel Citadines Kuta Beach de 4 estrellas. Aunque sus habitaciones son pequeñas, se halla en el paseo marítimo y está a tiro de piedra de las tiendas, restaurantes y discotecas.

Precio de agosto: 60 euros por noche en habitación doble con desayuno.

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Habitación estándar y piscina en el tejado del Hotel Citadines Kuta Beach, con vistas panorámicas a la playa de Kuta

Como fuimos de luna de miel, nos dimos algún capricho al alojarnos en dos villas privadas. The Kajana Villas en Seminyak es un paraíso en medio de la turística zona playera de Seminyak. Las villas están cercadas y disponen de su propia piscina y sus camas balinesas. El interior es moderno y elegante, con una cama gigantesca y un baño espectacular. Sus copiosos desayunos os lo pueden servir en vuestra propia terraza o bien tomarlo a los pies de su piscina infinity. La única pega para ser el lugar perfecto es la música discotequera de los locales de marcha que hay en las cercanías.

Precio de agosto: 180 euros por noche en una villa privada con desayuno.

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Un alojamiento acogedor pero más caro es el de una villa con piscina privada, como The Kajana Villas en Seminyak

Para disfrutar de la naturaleza de Bali elegimos la opción ideal, Ubud, y más concretamente otra villa a menos de 500 metros del Monkey Forrest. El hotel KajaNe Mua es un hotel de 5 estrellas rodeado de campos de arrozales, con casitas tradicionales balinesas diseminadas por la zona. Cada villa está decorada con buen estilo y comparte una piscina privada con la villa colindante. Nuestros vecinos eran una familia china. Como es costumbre en Bali, los empleados eran muy simpáticos y serviciales. A media tarde nos traían un té a la villa y la mañana que volvimos de la excursión al volcán Batur llegamos 1 hora más tarde del cierre del restaurante pero no pusieron ninguna pega en prepararnos el desayuno, que no hace falta decir que fue gloria bendita.

Precio de agosto: 155 euros por noche en una villa privada con desayuno.

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El hotel en el que nos alojamos y que recomendamos en pleno centro de Ubud es el KajaNe Mua

Consejo:

  • No os alojéis en Kuta. Esta ciudad turística es como Benidorm o Magaluf en España. Está a rebosar de jóvenes australianos en busca de juerga desenfrenada, por lo que en las zonas de discotecas y bares hay muchos tipejos nativos que están constantemente ofreciendo todo tipo de drogas a los que tenemos rasgos occidentales. Lo sorprendente es que en Indonesia el tráfico de drogas se paga con la pena de muerte. Además, si el tráfico en toda la isla es realmente caótico, en Kuta más que en ningún otro sitio. Como caminantes deberéis tener cuatro ojos para que no os atropelle alguno de los miles de motoristas que serpentean por las calles.
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Kuta está masificada de turistas, bares, discotecas, tiendas de souvenirs y mucho ruido. Si buscas descanso, no es tu lugar

-Dónde y qué comer-

Para nuestra sorpresa, la comida balinesa en general es una de las más sabrosas que hemos probado. Mezcla de influencias china, malaya y holandesa, sus platos están aderezados con especias y suelen incluir leche de coco. Suelen servirse acompañados de arroz. Como el picante me hace daño, siempre pedía no spice sauce” y en el 100% de los casos cumplieron lo pedido. Los balineses están muy acostumbrados a preparar también sus platos al gusto occidental.

Citamos dos de los platos que repetíamos una y otra vez: el nasi goreng (arroz frito con salsa de soja dulce acompañado de pollo y/o huevos), los satés (pinchos de carne que se sirven con salsa de cacahuete). Y lo que no faltaba nunca en nuestra mesa eran los zumos de fruta baratísimos (de media, a 1,50 euros) y riquísimos: papaya, plátano, mango…

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La comida balinesa es muy sana y sabrosa, como pinchitos de carne, pescaíto, arroz y mucha fruta

Consejo:

  • Hay algunos warungs que son guarros. Es de sentido común no comer en lugares que se ven poco higiénicos. Aun así, muchos mochileros fastidian sus vacaciones por obsesionarse en gastar lo mínimo posible comiendo en puestos callejeros insalubres o restaurantes cochambrosos. Los warungs son las cantinas balinesas, algunas acondicionadas como buenos restaurantes para los turistas. Si bien es cierto que hay warungs o cantinas balinesas, donde podéis comer a 3 euros por persona, cuidado porque la mugre puede ser pegajosa y la comida probablemente estará al aire libre sin refrigerar. No merecen la pena los riesgos gastronómicos innecesarios cuando, por ejemplo, nosotros comíamos en restaurantes de tipo medio a una media de 15 euros para dos personas, con postre y bebidas incluidas.
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Lo mejor de los restaurantes balineses es el servicio al cliente, siempre hay un/a camarero/a cerca para atender

-Qué comprar-

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Los abrebotellas con forma de pene están entre los souvenirs más comprados por los turistas que visitan Bali

Si os gusta la decoración exótica, Bali es un lugar realmente tentador. Ubud es ideal para comprar cuadros, estatuas de piedra y tallas de madera. Los souvenirs más baratos (imanes, camisetas, llaveros, pañuelos, pareos, etc.) los encontraréis en Kuta, donde hay una tienda prácticamente cada dos metros.

Regatead siempre, porque los precios los abultan exageradamente. Por ejemplo, en Kuta me pedían al principio 300.000 rupias (21 euros) por una camiseta (falsificada, claro) de los Chicago Bulls y después del habitual tira y afloja se lo bajé a 100.000 rupias (7 euros). Lo que me gusta de los vendedores balineses es que te ofrecen sus productos pero si les decís que no estáis interesados no os molestan u os persiguen por las calles como en Marruecos.

Consejo:

  • No compréis vuestros regalitos en las Gili Islands. En estas islas no se fabrica nada. Lo traen todo de Bali o Lombok, así que todo se encarece. Incluso regatear es casi misión imposible. En Kuta (Bali) saqué una camiseta de tirantes típica de la marca de cerveza indonesia Bintang por 50.000 rupias (3,5 euros), mientras que en Gili Trawangan era imposible bajarlo de 120.000 rupias (8,3 euros).
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Ubud es el mejor lugar para comprar tallas de madera, cuadros, estatuas y máscaras de artesanos balineses

-Cómo moverse-

El transporte público en Bali es lamentable, las carreteras son estrechas y están mal asfaltadas y señalizadas (hay pocas autovías) y el tráfico es horrendo, de ahí que el medio de transporte usado mayoritariamente por los locales sea la moto. En zonas como Kuta o Seminyak el caos circulatorio es insoportable. Los conductores de taxis y autobuses hacen auténticos malabarismos para no llevarse por delante a los miles de motoristas.

Nosotros lo tuvimos claro desde el primer día. No queríamos arriesgar nuestras vidas subidos en una moto. Por eso, contratamos los servicios de guías-conductores que en sus monovolúmenes nos llevaban de un lado a otro de la isla. El precio incluía la recogida y la vuelta al hotel, la furgoneta, el chófer-guía, unas botellas de agua y los aparcamientos. Nosotros fuimos dos, pero si encontráis a otros con quienes compartir los gastos el precio que le pagaréis a este conductor autónomo será el mismo.  

Precio medio: 500.000 rupias por un día completo (=35 euros) por alquilar un coche con chófer.

En la lista de abajo adjuntamos los conductores (los dos primeros) que nosotros usamos en nuestros desplazamientos por Bali y sus teléfonos (podéis escribirles por whatsapp) o emails. Sólo hablan en inglés. Os lo recomendamos al 100%, en especial Art que es un tipo hablador y simpático. Asimismo, a partir del tercero incluimos otros guías-conductores que hablan español y que son de confianza por los comentarios vertidos por otros en el foro de viajeros. No pudimos contratarlos porque lo dejamos para el último momento y ya estaban ocupados para esos días.

Guías-conductores locales recomendamos:

  • Art                  +62 819 9986 6555
  • Dodik             +62 878 6283 6818
  • Kadek            +62 812 3952 310 excursionenbali@yahoo.com
  • Riasa              riasa1978@gmail.com
  • Suki                balideglidei@yahoo.com

    Guía de Bali para viajeros

    Puerto de Padangbai (Bali), desde donde los turistas embarcan en los ferries que van a las Gili Islands

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